La tormenta alrededor de Jean Deza no amaina. Este talentoso jugador, cuya habilidad con el balón es innegable, se encuentra nuevamente en el ojo del huracán por temas que nada tienen que ver con su destreza en la cancha. Su expareja, Gabriela Álava, ha presentado una denuncia por agresión durante la celebración de Año Nuevo, un nuevo episodio que sacude su ya turbulenta carrera.
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La justicia está en juego
El pasado 6 de enero, el Poder Judicial emitió una orden de impedimento de salida del país para Deza, por un periodo de 9 meses, bajo sospecha de tentativa de feminicidio agravado. Frente a este escenario, el exseleccionado nacional rompe su silencio. Con la precisión de un delantero al ejecutar un penal, Deza afirmó en sus redes sociales que colaborará plenamente con las investigaciones.
“A partir de ahora, no hay gambeta. Estamos poniendo el pecho a las balas», declaró. Junto a su abogado, Deza decidió no oponerse a la medida de restricción de viaje, demostrando su intención de esclarecer el caso y asumir las responsabilidades necesarias.
Un pasado lleno de tarjetas amarillas
Aquí no hay que marcar la cancha, la historia se repite para Jean Deza. Las denuncias por violencia de género no son nuevas para él; la Defensoría del Pueblo ha contabilizado 11 acusaciones similares. Este oscuro récord pesa como una mochila de plomo sobre cualquier aspiración futura que pueda tener en el mundo del fútbol.
A pesar de estos constantes deslices fuera del campo, Deza se las ha ingeniado para mantenerse sobre el gramado. Con notable desempeño en la Liga 1 defendiendo la camiseta de Sport Huancayo, estuvo en la mira de algunos para reforzar la selección nacional. Sin embargo, el entrenador Jorge Fossati optó por dejarlo fuera de la convocatoria, quizás aludiendo al refrán «más vale prevenir que lamentar».
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Un fichaje que se fue al despeje
La reciente denuncia repercutió directamente en su relación con el club recién ascendido Juan Pablo II. La institución, que había mostrado entusiasmo por incorporar a Deza como su fichaje estrella para la próxima temporada, decidió rescindir su contrato inmediatamente. «Aquí no jugamos al peloteo. Este club tiene principios que no se negocian», afirmó tajantemente el equipo de Chongoyape en un comunicado.
Otro capítulo que añadir a su historia
Jean Deza, un jugador cuyos escándalos extradeportivos han sido tan comentados como sus golazos, suma otra situación en la que las líneas de fuera del campo son las que dictan las pautas. Aunque en el pasado ha sorteado sin una sentencia, esta vez el escenario podría ser diferente. En las oficinas legales y canchas judiciales, este partido aún se está jugando, y el resultado sigue siendo incierto.
Mientras tanto, en el mundo del fútbol peruano, la pelota sigue rodando. Pero para Jean Deza, encontrar el gol de la tranquilidad está resultando una tarea mucho más complicada que sus hazañas deportivas.