Gilberto Mora ha estremecido al panorama futbolístico al convertirse en el jugador más joven en debutar con la Selección Mexicana, en lo que ya se perfila como un hito imborrable para nuestra memoria deportiva. En el amistoso internacional entre México y el Internacional de Porto Alegre, celebrado en el mítico Estadio Beira-Rio de Brasil, se escribió un nuevo capítulo en la historia del fútbol nacional.
Duplica tu depósito hasta $200.000 en apuestas y casinos bono de bienvenida
Debut histórico al minuto 86
Bajo la batuta de Javier Aguirre, el Tri enfrentó a uno de los colosos brasileños en su gira sudamericana. Fue en el minuto 86 cuando Mora, con la frescura y audacia de sus 16 años y 3 meses, saltó al campo para dejar su huella, rompiendo récords que habían perdurado más de lo que canta un gallo. Este joven prodigio dejó atrás a leyendas de la talla de Rafael Márquez y Luis Ernesto Pérez, quienes habían debutado a los 17 años, demostrando que este morro no está para cuentos.
¿Quién es Gilberto Mora?
Gilberto Mora, la promesa fronteriza, es un mediocampista ofensivo nacido en 2008 y orgullo de los Xolos de Tijuana. Desde la tierna edad, brilló en las fuerzas básicas, y a los 15 años, 10 meses y 4 días, hizo su debut en la Liga MX, no solo convirtiéndose en el jugador más joven en la historia del club, sino asistiendo en su primer encuentro. Ese día, se hizo de un lugar en la historia del club y encendió los reflectores sobre él.
Bajo el liderazgo de Juan Carlos Osorio en Tijuana, Mora ha encontrado el terreno fértil para florecer como jugador. Su técnica y visión han capturado la atención de gigantes europeos como Feyenoord y FC Barcelona. Los rumores sobre su futuro en Europa se escuchan cada vez más fuertes, como un rugido de león en la sabana.
Una promesa que apunta a Europa
El rendimiento de Mora en la Selección Mexicana Sub-15 y Sub-18, sumado a su reciente debut con la selección mayor, lo colocan entre los nuevos talentos más codiciados. Según Transfermarkt, su valoración asciende a 2 millones de dólares, y ya figura en el Top 10 de jóvenes más prometedores del mundo. Este chamaco, sin duda, tiene un futuro brillante, y su nombre comienza a sonar como un canto de esperanza para el fútbol mexicano.