Ilkay Gündogan volvió este verano al Manchester City después de una breve pero memorable etapa en el FC Barcelona. En el Camp Nou, aunque solo vistió la camiseta blaugrana durante una temporada, dejó una huella notable en la memoria de los aficionados. El mediocampista alemán fue un engranaje indispensable en el esquema de Xavi Hernández, participando en 51 partidos, anotando cinco goles y entregando un total de 14 asistencias. Estos números impresionantes marcaron su debut en el fútbol español como una experiencia destacable.

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REGRESO A CASA
Sin embargo, por razones tanto deportivas como extradeportivas, como la necesidad del Barça de aliviar su masa salarial, ambas partes decidieron separar sus caminos. Así, surgió la oportunidad del retorno al Manchester City, un lugar donde Gündogan ya había brillado al levantar un histórico triplete como capitán. Pep Guardiola, con una sonrisa de oreja a oreja, abrazó la vuelta del centrocampista. Pero como en los cuentos de hadas que no siempre tienen finales felices, la realidad fue distinta.
UNA REALIDAD DIFERENTE
El regreso de Gündogan al City no ha estado exento de dificultades. A pesar de no ser el único responsable de la racha adversa del equipo, su labor no ha sido suficiente para revertir la situación. Sin Rodri, Guardiola ha improvisado en la posición de pivote, y la improvisación con el alemán no resultó ser la fórmula mágica. A sus 34 primaveras, el desgaste físico y futbolístico es innegable; ya no tiene esa «chispa» para orquestar el medio campo, aunque su talento sigue brillando como el oro.
EL VALOR A LA BAJA
Los tiempos difíciles también se reflejan en su valor de mercado, que ha caído en picado a siete millones de euros, algo que no sucedía desde su debut en el Borussia Dortmund en 2012. No obstante, Gündogan sigue siendo una pieza respetada y valiosa en el esquema ‘slyblue’. Ha aparecido en 39 partidos, anotando dos goles y ofreciendo tres asistencias. Puede que no sea el Gündogan de antaño, pero sigue siendo una figura crucial, aunque como el algodón de azúcar bajo la lluvia, su precio no parece que vaya a subir.
