La noche mágica que todos esperábamos llegó, y con ella, el regreso triunfal de Ariel Ortega a River Plate. El ídolo de Núñez no solo volvió a calzarse la camiseta, sino que también hizo historia al formar parte de una alineación que quedará grabada a fuego en el corazón del hincha: ¡Los 4 Fantásticos!

Duplica tu depósito hasta $200.000 en apuestas y casinos bono de bienvenida
Un Reencuentro que Revivió la Pasión
El ambiente en el Monumental era electrizante. Los hinchas, como si fueran una marea roja y blanca, vitoreaban a su ídolo mientras la banda sonora de sus hazañas resonaba en el aire. Ortega, con su inconfundible gambeta, se movía en el campo como si hubiera regresado al patio de su casa, dejando en el camino a rivales que parecían estatuas.
Cada toque de balón traía consigo una explosión de emoción. Esa noche, no era solo un partido; era un festival de fútbol en el que el “Burro” mostró que la magia nunca se olvida. Como el ave Fénix, resurgió de sus cenizas, y el pueblo riverplatense no podía estar más agradecido. ¡Qué grande sos, Ariel!
Los 4 Fantásticos: Una Cuarteta de Ensueño
Pero la historia no se detiene ahí. El regreso de Ortega coincidió con la aparición de un cuarteto que promete provocar suspiros en cada rincón del país: Los 4 Fantásticos. Nicolás De La Cruz, Pablo Solari, Lucas Beltrán y, por supuesto, Ortega, juntos como un rompecabezas perfecto, deslumbraban con jugadas que hacían vibrar a la hinchada.
En el primer tiempo, ¡bum! De La Cruz recibe un pase milimétrico y, con la elegancia de un bailarín, la mete en el ángulo. La tribuna estalló en un grito ensordecedor. Luego fue el turno de Solari, que, con un dribling fulminante, dejó a dos defensores desparramados en el suelo y definió a la perfección. Un verdadero golazo que encendió la locura en el Monumental.

Duplica tu depósito hasta $200.000 en apuestas y casinos bono de bienvenida
Y para completar la noche mágica, Ortega, en una jugada digna de un cuento de hadas, recibió el balón en tres cuartos de cancha, amagó por aquí, por allá, y con un toque suave como una pluma, asistió a Beltrán, quien no perdonó. ¡Qué maravilla ver a los chicos aprendiendo de los maestros!
Una Noche de Historias y Recuerdos
Los rostros de los hinchas lo decían todo: alegría, nostalgia y un orgullo inquebrantable. Cada aplauso, cada grito, era un abrazo que se compartía en esa noche de fútbol y emoción. La hinchada vivió un verdadero tsunami de recuerdos al ver a Ortega comandando la orquesta de este nuevo equipo.
Con el pitazo final, River se llevó la victoria, pero lo más importante fue el renacer de una pasión que nunca se había apagado. Ortega, los 4 Fantásticos y la gente de River Plate nos recordaron que el fútbol es mucho más que un deporte: es un sentimiento, un lazo que une generaciones enteras. ¡Qué noche, por Dios! ¡Vamos River, siempre!
