Manuel Lanzini ha vuelto a casa, y no hay palabras que puedan describir lo que siente en esta nueva etapa con la camiseta de River Plate. «A River volví cuando tenía que volver y no me arrepiento», afirmó con una sonrisa que iluminaba su rostro, como un sol de verano en pleno mediodía porteño. ¡Qué momento, hermanos del fútbol! Regresar al club de sus amores es como volver a la infancia, a esos días en que jugábamos en la vereda con un balón gastado, soñando con ser ídolos.

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### Un regreso lleno de emoción
Antes de pisar el monumental césped de El Monumental, Lanzini reveló un torrente de sentimientos que lo envolvieron: nostalgia, pasión y una pizca de ansiedad. Imagina ese latido del corazón que se acelera en el rincón de la cancha donde uno se siente más vivo que nunca. «Siempre soñé con este momento», expresó con una emoción que se podía palpar. ¿Quién no sintió cosquillitas en el estómago cuando volvió a escuchar el grito de “¡Lanzini!” resonar entre las tribunas?
### Corazón a mil por hora
La llegada de Manuel se siente como el regreso de un héroe. Después de una experiencia en el viejo continente y varios goles que llenaron de alegría a sus hinchas, ahora está listo para dar todo nuevamente en su tierra. En la última jornada, pudo lucirse con una jugada brillante: un pase filtrado que dejó a la defensa rival como un queso gruyere. ¡Una joyita! Ese don de asistir, de hacer que la pelota hable, aún lo lleva en la sangre.

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Además, las críticas y las dudas sobre su rendimiento no han hecho más que alimentar su fuego interno. «La adversidad siempre fue mi aliada. En cada caída, me levanto con más fuerza», dijo con esa seguridad inquebrantable que lo caracteriza. La garra de un verdadero gallina, ¡sin dudas!
### El idilio con la hinchada
Y cómo olvidarnos de River, ese amor eterno que lo abraza en cada partido. La conexión con la hinchada es directa, como un río que fluye sin freno. «Cuando veo a los hinchas, siento que forman parte de mí. Ellos son mi motor, mi razón», expresó Lanzini, mientras los primeros acordes de la canción «Soy de River» resonaban en su mente, llenándolo de energía.
Con su regreso, promete ofrecer un espectáculo emocionante y lleno de magia. «Voy a dejar todo, como siempre lo hice», aseguró, desbordando esa pasión que lo llevó a ser uno de los preferidos. Su historia en River Plate tiene capítulos para recordar y está decidido a escribir muchos más.
Así que preparen sus corazones y sus gargantas, porque Manuel Lanzini ha vuelto para hacer vibrar a El Monumental. ¡A disfrutar de este viaje, que recién comienza!
